Cultura ciudadana en Cota


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Las migraciones y desplazamientos de un gran número de personas a nuestro municipio, debido especialmente a la cercanía con la capital, al igual que las transformaciones en las relaciones con los jóvenes, producto de la ruptura generacional, la influencia de los medios de comunicación, y en general, la fragmentación del núcleo familiar, han transformado los valores éticos, generando situaciones de conflicto en un municipio que hasta hace pocos años se caracterizaba por ser una población básicamente rural y tranquila.

Estos cambios inesperados han provocado un claro aumento de la inseguridad, drogadicción, mal uso del espacio público, falta de respeto por el otro y en general de costumbres que degradan el verdadero valor de las personas.

Al acostumbrarnos y aceptar estos comportamientos como parte de nuestra realidad, estamos siendo participes en la construcción de una “cultura” que nos conduce hacia el deterioro de la calidad de vida y hacia la violencia. Por tal motivo, transformar los comportamientos que afectan la convivencia en nuestra población, es una necesidad prioritaria “para que florezca un nuevo municipio”. Este florecimiento implica un cambio de actitud por parte de los ciudadanos y la administración, para despertar un verdadero sentido de pertenencia y cultivar los sentimientos más nobles del ser humano.

La experiencia de Bogotá con los gobiernos de Mockus y Peñalosa ha sido un ejemplo no solo para otras ciudades del país, sino del mundo. El desarrollo del sentido de pertenencia, el entusiasmo generado por la lúdica y demás metodologías pedagógicas; el cambio de actitud, la manera pacífica de resolver los conflictos, la capacidad para participar en la toma de decisiones, fueron grandes logros de estas administraciones, que demostraron que es posible entender y gestionar una nueva forma de desarrollo a partir de los programas de Cultura Ciudadana; desarrollo que va más allá de las tradicionales visiones economicistas, La Cultura Ciudadana ha sido entendida como el “conjunto de valores, comportamientos, actitudes y percepciones que comparten los miembros de una sociedad, y que determinan las formas y la calidad de la convivencia, influyen sobre el respeto del patrimonio común y facilitan o dificultan el reconocimiento de los deberes y derechos ciudadanos”.

 El programa de Cultura Ciudadana para Cota, busca por tanto, generar cambios en los comportamientos que afectan la convivencia, a través de estrategias lúdicas, artísticas y pedagógicas que promueven el cumplimiento voluntario de las normas, la capacidad de celebrar y cumplir acuerdos, y la mutua ayuda para actuar según unos principios mínimos de armonía con los

demás y con la ley. Este programa se constituye en un eje vital para el mejoramiento de nuestra calidad de vida y para la formación de un nuevo ciudadano. Pero las acciones del programa no lograrán transformaciones concretas si no existe por parte de todos y cada uno de nosotros una actitud decidida para ser mejores y hacer de nuestro municipio un lugar para una vida plena y verdaderamente enriquecedora.

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