El Agua


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El siguiente texto constituye una recopilación de la memoria oral de dos de los protagonistas de la creación del acueducto municipal de Cota, Cundinamarca

El agua de la pila

En lo alto del Majuí, donde crecen los musgos, el chusque, los helechos, el mortiño, los arrayanes, los borracheros blancos y amarillos y entre ellos mezclados los pájaros, los alacranes, las ancestrales ranas muiscas llamadoras del agua2 , allí, en este cerro mágico donde moró Bochica; gota a gota el agüita cristalina se va formando y su cauce haciendo, para caer convertida en cañada y ser recogida en la pila para calmar la sed, lavar la ropa y limpiar el ser humano.

“De la cañada de Cetime se tomaba el agua para el consumo humano en Cota. El agua la recogían de la quebrada que venía de la cañada en un pequeño estanque que está ahí todavía y con un tubo la desviaban hacia una pila de piedra que estaba arriba en lo que hoy llamamos la avenida El Libertador, donde la familia Meleg, ahí iba la gente a recoger el agua, ahí había una llave, estamos hablando del año 51- 52 más o menos, ése fue el primer acueducto que yo recuerde, posteriormente la desviaron con un tubo hacia el centro de la plaza, donde también había una pileta. El agua se transportaba en burros o en yunta de bueyes. Posteriormente en la época de los concejales de Julio Correal, Hernando González y mi persona (Luis Medellín), fue cuando se proyectó el nuevo acueducto hacia 1960. Había un pequeño estanque, que en realidad era una alberca que recogía de la cañada, esa se amplió e incluso está todavía (sic). Las primeras perforaciones se hicieron hacia 1962 y de ahí se comenzó el pueblo a surtirse de agua subterránea. Debido a que el acuífero de Cota era alto, casi todas las casas tenían aljibe y el agua era muy buena. Aquí se encontraba agua a 1.5.metros. A veces se cargaba agua de las quebradas de Jinchita y de Chicú.”

Afirman muchos pobladores que las mujeres y los niños eran los principales recogedores de agua, acudían generalmente dos personas por cada casa, llevando un balde o una olla grande de aluminio de dos orejas y durante el recorrido cambiaban de mano y de lado para aguantar el peso del agua. No era extraño que con el bamboleo de la olla, se derramara el preciado líquido y mojara los pies, las piernas y los pantalones de lo cargadores. Naturalmente había que descansar, ahí con los otros habitantes cargando su agua para la comida, se formaban tertulias entre vecinas y comadres, hablando los temas rápidos para no demorar el cocido de las comidas. El agua llegaba a las casas y era almacenada en pequeñas albercas situadas en los patios.

Nace el acueducto

“En honor al mérito, en el acueducto actual, fue factor primordial Ernesto castillo quien era el personero (sic). Ese señor impulsó mucho el municipio. En esencia para el acueducto sucedió esto: Hubo una disidencia política dentro el liberalismo de la cual yo ( Julio Correal) formé parte con José María González, el señor Manuel González, Fernando Mórtigo e Ignacio Bernal; bueno, éramos varios y fuimos exitosos porque los barrimos en las elecciones. De ahí arrancaron proyectos muy buenos porque era que esto estaba en un atraso pero enorme, había Concejos sucesivos y no avanzaba. Entonces hubo necesidad de la famosa disidencia, de eso se obtuvo, al entrar a ejercer la legislatura ,la construcción de la concentración escolar Camilo Torres y el cambio de toda la instalación eléctrica porque eran postes de madera con alambrado muy bajo, los camiones se enredaban y con la colaboración del doctor Cesar Garcés Vernaza en ese entonces gerente de la CAR (Corporación Autónoma Regional) se obtuvo que cambiaran la postería y le pusieran alambrado en aluminio y que Cota fuera el segundo municipio en Colombia con luz de mercurio después de Tocancipá, claro que en Bogotá ya existía en la avenida 68. En eso hago hincapié en la colaboración de Ernesto Castillo porque el era un motor en la forma como se iniciaban las cosas. Bueno, después de ese periodo del Concejo se disgregaron, yo mantuve la disidencia; pero entré nuevamente y ya había ingresado Hernando González que era la persona prominente que en ese momento le quedaba al liberalismo. Ernesto me dijo que pensamos hacer en concreto, entonces yo le dije tengo una idea loca pero de eso quiero que a mí no me nombre como protagonista y es ponerle agua a Cota, que nadie ha sido capaz de poner agua a Cota en forma ordenada. Me dijo: ¿usted está loco, usted que está pensando? le dije: ¿Por qué? , ¡Si ese proyecto vale un montón de dinero¡ ¿y de donde esta ese dinero, si el presupuesto es muy exiguo? ($450.000), le dije yo no sé, alguien ayudara ¿pero no le parece? Ernesto acogió la idea y se la pasó a Hernando González y de ahí nació el proyecto del acueducto que actualmente existe, lo que pasa es que ha sido ampliado y mejorado. Se inicio la obra y nos colaboró muchísimo la CAR (Corporación Autónoma Regional) y un entidad que estaba encargada del acueducto y alcantarillado en cundinamarca que se llamaba Acuamarca y se hizo el acueducto tanto que el mismo pozo de concentración de aguas es el mismo y buena parte de las tuberías van por el mismo sitio. El acueducto que se hizo en ese entonces con Hernando González y con Simón Segura que fue otro artífice connotado de la cuestión, quedó muy bien hecho, con su respectiva tubería en ese entonces en Eternit, que después la cambiaron porque el asbesto es cancerígeno.”

El Agua Subterránea

Hacia 1962 se comenzaron las perforaciones para abastecer el consumo de agua en el Municipio de Cota. Algunos aseguran que en la actualidad (2009) el recurso hídrico subterráneo no es suficiente para proporcionar agua a una población creciente y a una zona industrial cada vez más amplia y compleja. Sin embargo, César O. Rodríguez, Hidrogeólogo M.Sc. Ph.D. Profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, asegura que hay agua potable en el subsuelo en casi todas las partes del mundo. Ciudades como México, cubren el 80% de sus necesidades con agua potable a partir de pozos profundos. De igual manera lo hacen ciudades como la Habana, Múnich, Sao Paulo y Buenos Aires, sólo para mencionar algunas. El profesor César Rodríguez afirma que la falta de utilización del agua subterránea se debe a que todavía su hallazgo es considerado como algo “misterioso”, “impredecible” e “incontrolable” y que buena parte del desaprovechamiento de este recurso se debe a una falta de claridad sobre el comportamiento del agua subterránea a nivel gerencial y mandos medios como ingenieros e investigadores. Por eso a nivel institucional toman decisiones, que por no estar fundamentadas en una buena información técnica, terminan finalmente en inversiones improductivas. En el caso de Cota, la determinación actual es tomar el agua de la EAAB (Empresa de Acueducto y alcantarillado de Bogotá) que, como dato curioso acaba de perforar el subsuelo con éxito, para proveer de agua potable por mínimo 30 años a una buena zona del sur de Bogotá y para situaciones de emergencia causadas precisamente por las variables que puedan ocurrir en los cuerpos de agua dulce superficiales como Embalses, Lagunas y Ciénagas. Y finalmente, aunque del agua queda mucho por contar, volvemos al ahora desértico Majui, para clamar por el cuidado de este líquido vital. Ya no se forman las gotitas de agua, ni la cañada, no hay musgo, ni helechos, ni ranas míticas que con su croar unan la tierra con cielo y hagan llover. El agua hay que cuidar.

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