Homo Viator


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«Hay que partir con la esperanza de volver y hay que volver con la esperanza de partir»

Jorge Gaitán Durán

El refugio y el asilo
son los lugares del desarraigo,
por voluntad propia
o violencia de los amos del mundo,
quienes actúan en nombre del silencio.

Los sintierra, los apátridas,
los nómades y los migrantes,
los desplazados y la muerte,
se agitan por las comarcas
a través de los cuatro vientos,
buscando raíces,
sembrando sollozos,
exorcizando fantasmas,
devanando sueños;
liberándose de consonancias heredadas
y construyendo universos nuevos,
mejores que el que les ha tocado vivir.

Somos habitantes del mundo,
forasteros en tierra ajena;
un volver a casa sin volver,
andar los caminos sin dejar huellas,
las mismas que se confundieron
de tanto andar y desandar…

 

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