Sebastian Weber Nacionalidad: Alemán. Destino: Alemania-Colombia


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Hallo, heute möchte ich einen Teil meiner Geschichte teilen. Vor jetzt bereits bald drei Jahren stieg ich das erste Mal in ein Flugzeug um richtig weit weg zu fliegen, Kolumbien. Aber warte mal, ist das nicht das Land über das die Presse nichts gutes schreibt? Drogenanbau, Verkauf, Enftführungen, Unruhen, nicht unbedingt ein Reiseland wo man hinmöchte, klingt ja nicht gerade einladend, aber gut ich war ja auch nicht zum Reisen da, ich bin gekommen um zu helfen, helfen in einem Projekt in dem ich freiwillig arbeiten sollte. Trotz der vielen negativ Empfehlungen von Bekannten und Verwandten entschied ich mich dennoch nach Kolumbien zu fliegen. Mein bis dahin längster und unangenehmster Flug und dennoch verging die Zeit schnell, man vertrieb sie sich in dem man mit weiteren Freiwilligen sprach. Ohne wirklich Spanisch zu sprechen nach Südamerika, zu einem der ‘gefährlichsten’ Länder der Welt, ein Fehler?

Rückblickend keineswegs. Ich habe erreicht was ich erreichen wollte und zum Schluss bin ich sogar noch über das Ziel hinausgeschossen. Ich habe die schönen Seiten Kolumbiens kennen gelernt und die Schlechten entschärft. Unter den schönen Dingen ist die Vielfalt und Diversität die es in diesem Land gibt. Dies bezogen zum Beispiel auf die Kultur die in diesem Land sehr unterschiedlich sein kann und Wörtern einen ganz verschiedenen Sinn geben kann (‘perico’ zum Beispiel). Die Natur ist bombastisch, auch wenn viele Kolumbianer noch lernen müssen ihr wertvollstes Gut für die kommenden Generationen zu bewahren.

Einer der schönsten Dinge Kolumbiens ist meiner Meinung nach die Offenheit und Freude der Menschen, etwas das ich von meinem Land, Deutschland, gar nicht kenne. Obwohl sie manchmal ehrlicher sein könnten,gehen die Menschen freundlicher aufeinander zu und scheinen zu ‘Strahlen’, obwohl ihre Situation sogar ser schwer für sie sein kann. Der Familienzusammenhalt hier ist weitaus höher als ich es je in einem europäischen Land gesehen habe.

Natürlich hat das Land auch seine Schattenseiten, es gibt einen inneren Konflikt, der sich durch alle Klassen frisst und auch Unsicherheit verursacht. Fast 3 Jahre und 5 Versuche mir Wertgegenstände mit Drohungen oder Waffen zu entwenden, Polizisten die dem ganzen wortlos oder machtlos gegenüberstehen oder mit den Schultern zucken wenn man Falschgeldverbreitung ihrer eigenen Währung unterbinden möchte (natürlich sind nicht alle gleich, ich habe jedoch viele schlechte Erfahrungen diesbezüglich gehabt). Einfach anders, als man es von seinem eigenen Land gewöhnt ist. Kolumbien hat viele schöne Seiten und so wie es meist in der ausländischen Presse dargestellt wird wenn nur über Morde, Entführungen und Drogenexport geschrieben wird, ist es hier nicht.
Ich habe angefangen das Land zu mögen und obwohl es manchmal schwer ist den kulturellen Unterschied zu überwinden habe ich dennoch den Versuch gemacht mein Glück in Kolumbien zu finden. Ich erinnere mich an eine Werbung „Die Gefahr ist dass du bleiben möchtest”. Nun mein freiwilliges soziales Jahr ist schon lange beendet, ich habe mich entschieden hier Medizin zu studieren. Warum? Weil mir das Land so sehr gefallen hat dass ich länger bleiben wollte. Für Medizin war es natürlich nötig gewesen Spanisch zu können, aber in meiner freiwilligen Arbeit habe ich die Möglichkeit gehabt Freundschaften zu schliessen die mich auch dahingehend unterstützt haben die spanische Sprache zu erlernen. Heute habe ich es geschafft, ich studiere in der Universidad Nacional, der gleichen Universität in der ich als Freiwilliger gearbeitet habe um z.B. den Studenten Englisch und Deutsch beizubringen.Ich bin kein „primíparo” mehr, bin über mich selbst hinausgewachsen, und dies auch Dank der Menschen die mich in diesem Prozess unterstützt haben, viele Kolumbianer und einige „Ausländer”.

Hola, hoy quiero compartir parte de mi historia personal. Hasta ya casi tres años entré a un avión, la primera vez para volar muy lejos, destino Colombia. ¡Pero espera!, ¿no es eso el país sobre que la prensa no escribe nada bueno? Producción y venta de drogas, secuestros, disturbios, no necesariamente un país al que uno quiere viajar, no suena muy hostil, pero en fin, no fui para viajar, fui para ayudar, ayudar en un proyecto en que trabajé como un voluntario. A pesar de las malas recomendaciones y referencias de familiares y conocidos, decidí ir a Colombia. Fue el vuelo más largo e incómodo que he tenido por lo menos hasta allá en mi vida, por lo menos el tiempo pasó rápido hablando con los otros voluntarios. Sin poder hablar apropiadamente el español yendo a Suramérica a uno de los países más «peligrosos» del mundo, ¿un error?

Retrospectivamente para nada. He logrado lo que quise y en el final aún mucho más. He logrado encontrar las bellas caras de Colombia y disminuir la fuerza de las malas. Una de las cosas bonitas es la variedad y diversidad que existe aquí. Esto se refiere por ejemplo a la cultura, que en el país puede ser muy distinto con palabras que tienen muchos sentidos (por ejemplo el «perico»). La naturaleza es muy impresionante, aunque hay muchos colombianos que aún tienen que aprender cómo apreciar y conservar su riqueza más importante para las siguiente generaciones.

Una de las cosas más bellas de Colombia sigue siendo la franqueza y alegría de la gente, algo que en mi país, Alemania, no existe así. Aunque podrían ser más sinceros de vez en cuando, la gente se acerca más amigable y tienden a «brillar» de alegría a pesar de la situación que puede ser hasta pesada para ellos. La cohesión familiar es notablemente elevada comparándolo con un país europeo.

Claro que sí tiene este país también sus lados oscuros, existe un conflicto interno, que traspasa toda clase de gente causando inseguridad. Casi tres años y cinco intentos de robarme objetos de valor con amenazas y armas, la policía que no responde palabras o simplemente está sin poder suficiente, dándole igual si uno quiere impedir la falsificación de billetes de su propia moneda (claro que no todos son iguales pero he tenido muchas malas experiencias con eso). Es diferente como lo conozco de mi país. A pesar de eso como dicho, Colombia tiene muchas partes bonitas y no consiste únicamente de homicidios, secuestros y exportación de drogas, como escribido en la mayoría de prensa extranjera.

Empecé a querer a este país, y aunque es difícil a veces superar las diferencias culturales, he hecho el intento de conseguir mi felicidad aquí. Me acuerdo de una publicidad «el riesgo es que te quieras quedar». Pues mi año de voluntariado está terminado hace rato, tomé la decisión de estudiar medicina aquí. ¿Por qué? Porque me gustó tanto que quise permanecer más y vivir aquí. Fue necesario obviamente poder hablar español, pero durante mi año de trabajo social aprendí mucho gracias a amigos que encontré y que me apoyaron en este proceso. Hoy lo he logrado, estudio en la Universidad Nacional, la misma en que anteriormente trabajé en un voluntariado para por ejemplo apoyar a estudiantes aprender inglés y alemán. Ya no soy «primíparo», crecí como persona, y eso gracias a la gente que me apoyaban en este proceso, muchos colombianos y unos extranjeros.

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